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No hay imposibles:
La vida de Jorge Alberto Rivera Cortez

Nora Alicia Rivera Cortez*

Cuando Jorge tenía un año de edad, nuestros papás se separaron y a mi hermano se lo llevó mi mamá; ella al momento de la separación se fue a México D.F., esto apenas lo recuerdo, llevándose a Jorge. En aquella ciudad nuestra mamá vivió con otra pareja un tiempo aproximado de 3 años, al paso de este tiempo regresó trayendo consigo a mi hermano el cual ya tenia 4 años de edad.

Desde la separación de nuestros padres, en este momento se da el primer regreso  de mi mamá a la comunidad donde vivimos (San Joaquín de Soto, municipio de Aramberri, N.L.), cabe mencionar que mi papá se quedó en la comunidad y siempre estuvo al pendiente de mi y aunque Jorge no estuviera con nosotros se preocupaba por él, mi mamá estuvo un corto tiempo en la comunidad en este regreso, y yo fui a visitarla a casa de la abuela materna y me dio un inmenso gusto y hasta lloré de la emoción de ver a mi hermanito(Jorge) que ya era más grande, pues debía tener alrededor de 4 años.

Pedí que me lo prestaran para llevarlo a la casa de la abuela paterna que era donde vivíamos para que lo vieran y pudiera estar un momento con nuestro papá, después de esta visita en la que ya lo habíamos visto y saludado y hasta acariciado, lo quise ir a dejar con mi mamá quien solamente me lo había prestado y Jorge ya no quiso regresar con ella, entonces al ver mi mamá que no le llevábamos al niño vino a tratar de recogerlo pero Jorge se aferraba a mi papá; definitivamente no quería regresar con nuestra madre.

La razón por la que Jorge no quería regresar con mi mamá era que su nueva pareja lo golpeaba y aunque mi mamá lo negara, Jorge insistentemente lo afirmaba, tal motivo propició que mi papá se molestará tanto que por ello empezaron a discutir ambos y aunque ellos lo hacían afuera de la casa, nosotros los niños, veíamos todo desde adentro y nos estábamos dando cuenta de aquel pleito que realmente asustaba tanto a Jorge como a mi.

Finalmente, a pesar de los intentos hechos por mi mamá ya no se llevó a Jorge con ella, primero, porque el ya no quiso seguirla y mi papá ya no le permitió llevárselo.
Desde este día, sin poder precisar la fecha, se quedo Jorge con nosotros; fue al preescolar y en ese tiempo empieza lo que para la familia ha sido lo más duro de la vida de Jorge.

Un día, jugando Jorge con unos tíos, le dieron un golpe en el ojo derecho, al parecer con un olote (lo que queda del elote ya sin dientes o granos), fue intenso el dolor y lo llevaron al médico quien solamente le dio pastillas para el dolor, pero Jorge seguía quejándose del dolor y malestar que le generaba el problema de ese ojo. Pasados algunos años, platica Jorge que el ya tenia ocho, su papá decide llevarlo a Monterrey a checarlo con un médico especialista en la vista, porque además del dolor ya era menos la visión que tenia, pero nadie imaginaba que ese viaje a Monterrey con la finalidad de encontrar un tratamiento o una cirugía para el problema visual de Jorge, seria su desgracia, le cambiaría la vida a él y a todos los que estamos cerca, por que estando en Monterrey, y ya en casa de una tía con quien se alojarían mientras encontraban ese tratamiento para Jorge.

Este niño sale a la tienda en compañía de un primo, pero teniendo que atravesar la avenida fueron e hicieron las compras encomendadas y de regreso a casa, teniendo que volver a cruzar la avenida, Jorge ve venir un camión urbano y trata de esquivarlo haciéndose para atrás, pero con tan mala suerte que se cae y el camión pasa sus pesadas ruedas sobre las piernitas del niño de apenas 8 años.

Al ser atropellado Jorge y siendo testigo su primo, corre este a avisar a la casa de la tía y toda la familia ahí reunida hace acto de presencia en el lugar de los hechos, ahí estaba el niño tirado y con sus dos piernas, literalmente dicho, hechas pedazos, solo pendían de nervios y tendones, los huesos estaban totalmente partidos en pedacitos. Más los de la pierna izquierda que la derecha; llamaron inmediatamente a una ambulancia que lo trasladó al Hospital Universitario que es el lugar público de mayor reconocimiento médico para el tratamiento de este tipo de problemas. Hubo un lapso de gran consternación ya que por el susto, el papá no atinaba que hacer solo se dedicaba a abrazar a su hijo y llorar por la tragedia.

Jorge en el hospital, por el nerviosismo que se le notaba al papá, este no podía proporcionar los datos ni los de él como papá y menos los del hijo, fue Jorge quien dio los datos de ambos, porque vale la pena mencionar que Jorge, a pesar del dolor y verse en aquel estado, no recuerda haber perdido el conocimiento.

Jorge frente a la opinión médica: el doctor que lo recibe, inmediatamente al verlo, comenta que la pierna izquierda está muy mal y por tal motivo van amputarla y tratarán por todos los medios, salvar la derecha que estaba menos dañada.

Jorge entra a cirugía y después de 3 horas sale el médico a la sala donde esperaba la familia y les informa que el estado de salud del paciente es estable, y que en 4 horas aproximadamenteestará en cuarto para que lo puedan ver.

Pasadas las 4 horas, la familia puede ver a Jorge y ciertamente su pierna izquierda le fue amputada y la derecha estaba siendo tratada, esta pierna a la fecha fue salvada; comenta Jorge que les fue informado que el estaría en un proceso de recuperación en el hospital, el cual duraría, según el punto de vista de Doctor, de 4 a 5 meses, por la amputación. Aquí cabe una observación: al momento de ver a Jorge ya con la pierna amputada el niño que aun tenía 8 años mostraba gran valor, pero tal vez esa actitud frente a la desgracia no la entendía bien, ya que estando en cama por su mente pasaba solo el deseo de verse caminando, situación que habría de enfrentar 5 meses después, cuando fue dado de alta y no tenía la pierna izquierda, entonces entendió lo que le había pasado.

Inicia la etapa de la rehabilitación; el medico tratante da las indicaciones y explica que habrá de someterse a una rehabilitación por un periodo de 3 a 5 meses, ahí en el mismo hospital donde había sido operado, con una asistencia diaria a las sesiones y ciertamente la evolución esperada se logró a los 5 meses, fecha en que Jorge fue dado de alta del hospital.

Comenta Jorge que la empresa a la que pertenecía el camión urbano que le atropelló se responsabilizó de todos los gastos médicos, de rehabilitación y además del pago de la prótesis que le fue impuesta al momento en que terminó la rehabilitación y cada semana había que llevarle al hospital a fin de mostrarle y apoyarle, para la pronta adaptación a este agente ajeno en su cuerpo, pero necesario para sustituir al que ya no tenía (pierna izquierda). Hasta este momento Jorge había perdido un año en la escuela, sin embargo al paso del tiempo el regresa y se reintegra a clases y continúa con sus estudios de primaria (5º y 6º grados), pero las visitas al hospital no terminan aún, habrá que seguir yendo a citas, la adaptación a la prótesis duró 2 meses.

Ahora tendrá que asistir a citas cada 15 días, luego cada mes, posteriormente cada 6 meses, cuando las citas le fueron dadas con esta frecuencia regresa a su comunidad, ya estando en su rancho según como nos lo comenta, tiene que seguir atendiendo citas las cuales ya son cada año y así hasta la fecha.

Pero hablemos del regreso a su comunidad: Jorge se reintegra a clases en la primaria a fin de terminar su formación básica, logra terminar la primaria e ingresa a la secundaría (Telesecundaria No. 14X) de su misma comunidad; cuando se encuentra cursando el segundo grado Jorge es convocado a formar parte del equipo de Beisbol de la comunidad y participar en un torneo municipal donde Jorge, jugando la posición de pitcher, obtiene el segundo lugar en el mencionado torneo.

Ya estando el joven en tercer grado, obtiene el segundo lugar de aprovechamiento escolar a nivel plantel, continúa platicando que al terminar su instrucción secundaria no pudo seguir estudiando debido a dificultades económicas, pero el seguía con el deseo de superación y fue en el siguiente año, en que con esfuerzos y apoyos de aquí y de allá según comenta, pudo continuar estudiando y es como llega al CONALEP, donde su primer año le significó una gran dificultad debido a que tenía que trasladarse de Dr. Arroyo hasta su comunidad en autobús, pero del crucero a su casa había que caminar 7 kilómetros desde la carretera donde lo deja el autobús, esto lo hacia cada semana cuando el dejaba la escuela en fin de semana para trasladarse a su casa.

Pero Jorge no se desanima y sigue haciendo el esfuerzo, el en ningún momento se queja, a pesar de lo cansado que llegaba por la caminata y lo difícil del camino pedregoso, bajadas y subidas y ahí seguía Jorge dando muestras del gran interés por continuar estudiando.

Jorge después de un tiempo, sin señalar cuanto la situación económica mejoró y mandaban un vehículo a recoger al joven al crucero, a fin de evitarle la caminata, pero es importante considerar que mientras más dificultades enfrentaba, Jorge más empecinado se veía, porque no se ha dicho, el lugar de origen de este alumno está aproximadamente a 80 kilómetros del Conalep, de Dr. Arroyo, ya que él pertenece al municipio de Aramberri.

Jorge y yo, hacemos un reconocimiento a nuestro padre, pilar del hogar y que aunque la madre abandonó el hogar, nosotros (los hijos) logramos salir adelante con el apoyo de él, y que además les da una gran enseñanza, todo es posible con voluntad y decisión, es lo que siempre les dice, y se los demuestra con sus actos.

Con este relato se pone de manifiesto, que la fuerza de la voluntad y el deseo de superación, hacen imposibles, y solo hace falta ver a aquellos que se quejan que les duele una uña, mientras existen personas como Jorge, que aun con las limitaciones de la vista y los problemas motrices por la falta de su miembro inferior izquierdo, no se desaniman y este periodo semestral termina sus estudios en el Conalep y sus intenciones son las de irse a la capital (Monterrey) a trabajar y costearse él mismo, la continuación de los estudios a nivel superior, (desea estudiar una Ingeniería).

Esta historia, la familia de Jorge la ve como un suceso que marcó sus vidas y esperan que él siga obteniendo logros positivos-significativos y que lo que le sucedió, se siga platicando pero solo a manera de anécdota, ya que en lo más mínimo afectó sus vidas, sino que por el contrario los fortaleció y ahora todo lo ven con optimismo y con poca o nula dificultad, porque para ellos no hay imposibles lo difícil lo superan rápido y lo imposible les ocupa un poco mas de tiempo.

*Hermana mayor de Jorge


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